19 febrero, 2017

EL ENSAÑAMIENTO DE UNA ESTRELLA


Me encantas,
No sabes cómo me encantas; esta alegría va tras de ti como cada minuto, como cada segundo, con cada sonrisa y eso efímero que me das. Va tras de ti todo éste intento de amor que viene de tu belleza, como una pequeña Venus con celos con cientos de hombres más que te miran con asecho, con un deseo imperdonable. Me encantas tú y todos tus kilómetros, aunque no sean tantos me afectan la locura. No existe un extremo de ti que no me saque una sonrisa y, sin embargo, tú no lo sabes; incluso, no sabes tantas cosas, no sabes cómo te miro, no sabes con que atención te escucho, cuando no lo crees; cuán fuerte eres a todo esto mujer mía, a esta locura; no sabes cuánto te sueño aún sin dormir, porque en ese momento la oscuridad se transforma; me esmero en ser mejor en muchas cosas y no sabes, ni si quiera yo, la vida te debo.
Intento armar el rompecabezas para saber dónde quiebra para juntarlo de nuevo y poder decir que no te dejaré. Ahora, algún día, a cualquier hora, en un instante, por alguna razón, tal vez el tiempo, tal vez el amor, tal vez la soledad, tal vez Dios, tantos infiernos nos volverán inseparables.
Te confieso amor, la primera vez que te vi concentraba todos los nervios que circulaban por mis venas, toda mi atención e imaginaba todo lo que quería pasar contigo y no te puedo negar: tu imagen se grabó en mí para nunca irse. En ése primer instante, cuando sonreíste, y me disté aquel abrazo, me vi reflejado en un centenar de fortalezas, me vi sediento de tus besos, me vi dentro de todo un mundo completamente distinto, tu mundo.
Nunca será tarde para decir que la primera vez que hablamos pensaría que me mostrarías todo tu infierno, no sé si aquella vez, el amor lo descubriste en mis ojos, suelo pensar que así fue y lo hiciste para advertirme, para que cambiara enseguida mi idea y lo reconsiderara, pero mírame ahora, completamente perdido ante tu nombre. No sé, tal vez inspiraste la virtud necesaria para confiar en ti, tal vez necesitabas un oído y yo era el desconocido sin ningún prejuicio que en aquel día de verano llego para escucharte o quizás para desaparecer juntos.

 Y Perdón...
Perdón si no soy lo suficientemente claro, si redundo en todo este asunto, no sabes cuán importante me haces sentir, me llenas de un ego totalmente liviano, el cual es capaz de desaparecer facetas enteras con la única condición de mantener tú recuerdo. Suelo ser nefasto en tantas cosas; una, es en intentar dar consejos y otra en usar figuras retóricas que animen la solides de este pequeño sujeto a nombre de lo que más ama. Una vez leí que el alma es tan libre cuanto augusto te sientas con ella, un mensaje de nunca olvidar. Espero que esta compleja unión de letras, en esta rara forma, te hagan percibir mi más sincero amor y apoyo. Es difícil lo sé, a veces no llego a ningún lado, pero esta idea de ti es tan compleja que doy tantas vuelvas para no tender a ser un incierto. Solo quiero que, entre todo lo que ahora ya sabes, sepas tres cosas más: Que soy tuyo; que tú, eres lo que ya mas me importa entre todo este universo de rarezas; y que dentro de todo lo bueno, lo malo y lo distinto, tú fuiste una excepción sorprendente de obtener.
Mujer mía, no pienses jamás que escondo esto a través de letras, a veces el pensamiento se ha configurado muy mal con mi voz, pero todo esto que escribo si pienso en decírtelo, pero de otra manera.

28 enero, 2017

HUMANO, DEMASIADO HUMANO

¿Qué tenemos?¿Qué es lo nuestro?¿Quiénes somos? -Carne bautizada- ¿Dependemos de ello? 

Humano: Se adentra en si mismo y avanza, suelen aparecen individuos que subyugan el retraído anhelo subjetivo de su mente; sigue avanzando, se encuentra con el miedo, causa natural si se está poseído por una felicidad no muy casual, sabe que al final de esos corredores del alma no hay nada, entonces la existencia es una casualidad motriz de las cosas. Humano, no niega leer a ratos, dormir por días y una que otra vez juzgar por horas esa sociedad que esta perdida. Observando al mundo se piensa que contemplar el futuro se ha convertido en una secuencia irracional y triste, tal vez, inexistente. Humano poeta: el poeta odia, claro; cómo no podría odiar cuando el amor existe y la honestidad es adversa transformándolo todo en sesgo utópico de vidas aburridas, voces que no combinan y centenar de promesas incumplidas.

Se le es suficiente con salir y escuchar esa contaminación tediosa de miles de bocas ignorantes, trata de buscar el punto medio pero lo más fácil sería salir de un soplo hacia otra galaxia o mejor, otra dimensión. Humano trabajador, está entre nubes, no se sabe aún si es un provecho al tiempo o una típica distracción, pues parece que sirve más para corromper su mente y Dios que ha sido creado por la sociedad es el publico al cual debe distraer porque se es parte del circo y de circo no se sale nunca cuando la euforia es completa. Ajedrez es un claro ejemplo del ser humano, la base es nuestro mundo subjetivo cada jugada va tomar por nombre la política, la corrupción, la muerte, la guerra, el desamor, el bolsillo y en pocas palabras no hay nada bueno, solo el jaque,al final del juego, después de muchos años, estaremos solos quizás viviendo o en los peores casos que suelen ser en la mayoría sobreviviendo. El humano aún no termina este retrato de sí mismo, son pilares que aún le falta superar, y allá en el cielo azul él anda cubierto de concreto ¡Qué ironía! Que el tiempo es costoso y el que lo derrocha, pierde. Aquel que actúa de manera cobarde, habla sobre si mismo en un estado vegetal, absolutamente quieto. Después, el reloj proseguirá a cobrar no sólo la vida, sino aquella cara que te guardaste para ti, en toda esa vida.

24 diciembre, 2016

VOCES INOCENTES


Después de largas horas de espera, subyugando el cuerpo, escuchando los gritos de la gente; configurándose al momento en el cual se vive, las ruinas literales de una verdadera tragedia y las voces innumerables sollozas del deseo de los que no duermen, buscan, explicación alguna a tan alto precio de existencia.

Aurora: Poder sentir la vida de manera justa, trata de cuando eres capaz de poner todas las situaciones en un lugar apropiado, comúnmente la mayoría de la gente suele esperar lo que venga de manera predestinada, algo que quizás no exista. Pero cada individuo por uno o varios frentes de duda, anhela algo diferente a lo que llega. Cuando alguien cierra los ojos y tiene la gran capacidad de llevar su vida a la imaginación, se pierde el sueño, el cerebro reacciona en no menos que treinta veces más rápido de lo normal, se ejecuta el mecanismo de la conciencia el cual llevará a un cambio de decadencia, se pierde la parcialidad de lo que es la alegría o la tristeza, con ello, se va escribiendo lo que será la memoria, eso que va a quedar instaurado en el cerebro y hará existente un camino, vida o muerte.


Horas: la tranquilidad se desvanece, los ojos ya no apuntan en la dirección fija de hace unos instantes, seguido de eso, se paseará en ese pequeño espacio bajo el intenso y repugnante radicalismo de aquellos que no aguantan la presencia y disimilitud de las ideas. Ya cansado de ver el mismo flujo, el cerebro se concentra en esperar el final del día, con poca seguridad de supervivencia, los difícil es preguntarse si vale la pena esperar un nuevo día, resistir teniendo en cuenta que, si miramos más allá de donde estamos, el mundo es totalmente una torpeza que compromete lo subjetivo con la riqueza y sin algún tipo de esperanza.

Atardecer: Ruido, las descargas de las armas hacen ya de ellas un algún prototipo del cantar de los pájaros. Las personas que recalcan la poca importancia de lo que se obtiene, gustan de ver lo que se es, incluso de todas las formas posibles lo que ha de ser cada quien, es superado por lo que se hace por el otro. Por un lado del rio somos miserables reproducciones de una cuantía de células heteras que llevan a que seamos complejos cuerpos de un sentimentalismo no narrativo. ¿Somos lo que somos? ¿Morir es una prueba irrefutable de la existencia? ¿Somos la alegría, la tristeza, la angustia, el odio?


Horas: Que los brazos sean el escudo de la cabeza y la osadía escudo del alma de aquel que aún teme. Así que pensamos que somos lo que no hemos encontrado en alguien, cuando podría eso, explicar en detalle lo que en sí mismo  se es, un yo. Todos los días se desarrolla cualquier tipo de opinión frente a lo que sucede en diferentes lugares, a simples impulsos se deduce que se está bien, que no se sabe cuándo venga algo así de nuevo. Pero en realidad muy en el fondo, se prefiere el mal camino, ese que se odia tanto, aquél cuya presencia desagrada, pero que es verdadero, que no traiciona, que no juega a desaparecer, que aunque viene legitimado por el sufrimiento tiene un sabor a verdadera realidad y la comparación de los momentos en el que no se aprecia el verdadero valor de una sonrisa.

La noche: El último aspecto antes de girar y seguir esperando de nuevo el siguiente día. Allí en el lugar de los estallidos y aquí en donde las miradas del mundo se vuelven indiferentes, se debe incluir un verdadero cambio. Lugares donde siempre morir, sea un acto en paz, morir sin dolor, sin tristeza, sin algún tipo de angustia, se espera morir sin que la mente deje de soñar. La hora llega lentamente. Los rostros caídos de este día solo dan pie para lo que viene, ya nada es sorpresa. Se apagan las voces, de nuevo se vuelve en sí mismo, todo es confuso e intentar adivinar que ha sido de la realidad hecha alegría es un tanto difícil de comprender, y yo quién observo desde lejos, aquella tiranía, logró entender que el valor de una sonrisa está en la pequeña e insaciable espera de cambiarlo todo, del brillo de los ojos y la verdadera reflexión.

22 diciembre, 2016

ESPECTROS DE PAPEL

El tiempo pocas veces se detiene para contrarrestar el olvido, el tiempo devora siendo la asfixia de los pensamientos. Para el tiempo las agresiones son significativas porque aumentan la nostalgia. El tiempo no da espera porque siempre está en apuro limitando los instantes, transformando las conciencias.

El momento en  que usted y yo estemos absortos en el universo, siendo ese instante nuestro, percibiré su presencia de una manera única; cual obtenga una mirada suya que esconde un misterio innegable, un misterio que si llegase a ser compartido al conocimiento público,  sería por innegable consecuencia una catástrofe. Razón por la cual, usted, yo, intuiremos que nadie llegará a comprender lo que pasa entre nuestro cruce de miradas, y al no existir entendimiento de los demás seres de este mundo e innecesario el deseo de que lo hicieran por parte nuestra, quedará nuestra historia como una semblanza que supera las fracciones de los sentimientos, tan complejo que solo su mente y la mía, han de descubrirlo, utilizando como herramienta la afección de nuestros recuerdos, la mezcla de ideas, paciencias, de aquellos odios dulces y  de los cuerpos libidos del nudo de la historia

El tiempo es vida, misterio y totalmente  ilegible. El tiempo pasa acompañado de la impaciencia sin dar lugar a la unión de los planes, así las historias se acaban, el dolor llega y la curación tiende a ser el olvido... El tiempo es  virtud, el tiempo pasa sin tomar culpa alguna y la vida sigue su curso pero, seguimos siendo nobles ante su naturaleza.
Cuando las columnas que sostienen nuestro viaje se deterioren  y  satisfacer todo el deseo que ha sido reprimido por tanto tiempo haya llegado a su inhóspito final, posiblemente nuestras elecciones  esten del todo determinadas;  las  muchas emociones sentidas y situaciones incómodas, todas, buscarán un espacio para no quedar sumergidas en el olvido. Estaremos involucrados en aquello que nos puede destruir, al pasar el camino seremos de nuevo, personas libres;  sin existencia alguna  arraigada del otro, de cada pieza, de cada beso, de cada tacto, invisibles al tiempo, no habrá ganador, ni voluntad. Quedará como  constancia  hacer un buen uso del talento para expresar un  adiós, despedirse del  ajeno mundo de los mismos y  recíprocos instantes. Si nosotros o al menos uno,  recuerda de nuevo esta historia, todo, hasta lo más mínimo, habrá válido la pena.
-¿De quién es el tiempo?-