¿Especial? ¿Quién puede decir que eres especial? que puedes cambiar una vida, que naciste con motivos de hacer algo bueno. Todos, absolutamente todos tenemos una cabeza, una cabeza sucia que está llena de recuerdos. Propiamente lo malo de tener recuerdos, es que estos hacen junto con la imaginación una simple y llana realidad que nos atormenta cuando más complacidos estamos.
Pero ¿qué es cerrar tus ojos? Ser capaz de volver al pasado, recordar unos cuantos momentos que cambiaron tu vida y que de alguna forma imperativa te tienen hoy, aquí, leyendo letras con melancolía seducidas por la catarsis. Si bien, podrás evocar aquellas personas que ya no están; personas que en verdad cambiaron tu vida; que hicieron de ti un afortunado liante sin muralla y aún así se fueron como cómplices de cualquier soledad que tarde o temprano llega, a esos personajes, nunca se les olvida, nunca se les deja de escribir.
Pero ¿qué es cerrar tus ojos? Ser capaz de volver al pasado, recordar unos cuantos momentos que cambiaron tu vida y que de alguna forma imperativa te tienen hoy, aquí, leyendo letras con melancolía seducidas por la catarsis. Si bien, podrás evocar aquellas personas que ya no están; personas que en verdad cambiaron tu vida; que hicieron de ti un afortunado liante sin muralla y aún así se fueron como cómplices de cualquier soledad que tarde o temprano llega, a esos personajes, nunca se les olvida, nunca se les deja de escribir.
Los miserables, salir un día normal, un día como todos, caminar por el medio de tantas almas confusas y por instantes creer estar sujetos a todos ellos, luego, preguntar -qué hago, nunca estoy bien, pero tampoco ando mal, mi mente siente la necesidad de quebrarse en tres; dos hay acá y uno se fue- ¿Se puede reemplazar aquel tercer personaje, ese individuo que llega, enseña, sonríe, llora, camina, piensa y se va de un instante lúcido sin decir nada. ¿Qué se hace aquí?
Los recuerdos: la canción a volumen perfecto, todo está en tu cabeza, analizas que ha sido de ti, puedes cambiarlo todo en un instante o sólo seguir; seguir siendo el que eres que no sabes como o porqué lo eres; pero claro en estos tiempos difíciles para los soñadores no ha quedado más que simplemente rendirse porque la resistencia se ha debilitado, la lucha se va perdiendo, la amistad y el amor van siendo como los segundos en un reloj en medio de una carrera, si frenan, para la vida, y llega el silencio, el silencio de la soledad, quizá.
Me preguntan a mí ¿Qué es estar loco? Me pregunto a mí mismo ¿Qué es estar loco? Ahora cualquiera es escritor, cualquiera es cantante o intelectual, pero ya pocos saben la magnitud de la locura, manejar los momentos hasta el fin sin ver lo que puede pasar en ello y en medio del camino -¿Cuál camino?- cualquiera que sea el problema de la ilusoria vida es el camino. Pues loco es, quien tiene la necesidad de ser alguien nuevo, dejar a un lado el ideal que se nos ha implantado sin entrar al egoísmo; divulgar palabras al oído del otro, y el otro a su imaginación; caminar sin suelo; llorar sin estar triste, en un cuarto oscuro rodeado de las cuatro paredes siendo éste el mejor detalle para ti mismo, te valoras, te sientes, encuentras tu propia locura.
Los títulos de cada escrito memorial de nuestra vida son imprecisos, por ello son bases de nuestras historias, nada están lineal cuando de la mente se trata. Algo que si es particular es la manera en que encontramos el sentido de la existencia: respirar sucesivamente y no hay valor en ello porque cuando existe el dolor es equivalente a amar una y otra vez la mismas heces que muerden la memoria. Entonces, es así, como existen los miserables, los recuerdos se quedan en perplejos silencios mortales que permiten a la cabeza dar tantas vueltas para terminar en el mismo punto, estás solo, pero en algún momento no lo estuviste, ahora extrañas lo que ya no existe. Las líneas que forman cada detalle de los ojos, ahora, en esta parte del discurso se tornan rojas por la cruda realidad. Es obvio no hablo de ti en particular, lees esto y eres parte siempre de todas las historias que he escrito, las que he olvidado y las que he decidido por conveniencia tomar como receso ¿Especial? Especial es extrañar, odiar, vivir, morir dentro de la ciudad. Pero nunca abandonar tu propósito, lo que te hace sentir vivo en medio de los muertos, el propósito lo plantea cualquiera, el que lo acciona es el verdadero hombre que decide nunca rendirse y con ello justifica su locura por aquello que quiere..
